martes, noviembre 15, 2005

La Insane Band

Ausentado por un largo tiempo, el autor encontrase en una cruel encrucijada.
Enclaustrado por más o menos cantidad de 15 días, en intensa sesión psychodemoniacoinstrumental, se ha dispuesto de vuelta a echar a andar ese proyecto musical que tanto le ha sufrido llevar hasta donde está; de nueva cuenta, y ahora si, al parecer va bien y muy en serio.
Finalmente los nuevos ejecutores llegaron. Tan lejos y tan cerca. Resultaron ser reclutas de a unas cuantas cuadras del bunker personal de este catastrófico relator de eclécticas letras, perfecto: viejos conocidos.
Empezaron a tocar con esos nuevos bríos que te da el estar haciendo algo que te gusta, de nueva cuenta, con buenas expectativas. En lo que se enteraron de un próximo concurso de bandas de rock en la ciudad. ¡Ah cabrón! -exclamó el autor ¿qué tal si nos inscribimos? total, no pasa de que nos tomateen y nos divirtamos un rato; sugirió entusiasta. El caso es que allá fueron, se enlistaron. A los días enteráronse sorprendidos sobre la noticia, debutarían el día lunes 14 de este mes, serían la segunda banda en subir al escenario. No está tan mal, pensó el autor, podría ser peor haber empezado, aunque eso no es tan importante, de cualquier forma teníanse que subir a hacer ruido un rato.Durante ese tiempo, 1 semana, planeaban que rolas se iban a aventar, en que orden, y si acaso tocasen algún cover (a pesar de los deseos del ecléctico autor), ok, pues para no contradecir los deseos de los demás uelles del grupo optó por ponerse a gritar el himno punk por decadencia el Blitzkrieg Bop de una banda de por ahí de los 70's conocida como The Ramones.
Las demás 5 canciones correrían a carga de la autoría del autor autorizado para escribir de esto a lo que se refiere con mucha autoridad.
Era viernes por la noche, tarde, casi terminábamos de ensayar, el sonido de la estruendosa guitarra del escandaloso autor perdiose de repente, acercose al monstruoso ampli, cuando de pronto ¡HUMO!, si, el aparato estábase quemando, ¡kateme! exclamó mientras observaba lo que ocurriría a tan solo 3 días para el gran evento (JE JE nomás para agregarle más fatalismo a la tragedia). Ni bronca, habría que aventarse el largo fin de semana sin ensayo de su parte.
Llegose la hora. Ya era el tiempo de hacer acto de presencia arriba en el escenario.
Finalmente estaban tocando.